Es una pérdida diaria de personalidad, una desubicación existencial,
una niebla de conceptos espaciotemporales lo que nos hace buscar el nido original de donde brota toda pureza. El centro de respuestas o fuente de tranquilidad. Deberían los templos consagrados rebajar su nivel de autoestima, como las iglesias o mezquitas, pues se rezará de manera más sincera y directa desde tu cama que entre la multitud arrodillada en un banco común… aunque no lo dirijas a un dios concreto, lo diriges hacia ti que eres dios, templo y creyente a la vez. (Ensayo/reflexión extraído de la Memoria del proyecto)
Entkunstung, "desartización", es el término acuñado por T.W. Adorno a fines de los años 50 para referirse al proceso dialéctico por el que el Arte pierde progresivamente sus cualidades y rasgos tradicionales -la autonomía que mantuvo desde Diderot a Kant, Schiller y Hegel-para convertirse en otra cosa. Adorno pensó en esa o tra cosa como producto de la industria cultural, como víctima de las fuerzas ideológicas que dominan la sociedad administrada, y por último, como mera mercancía y, por consiguiente, como un producto cosificado que deja de ser un modo esencial de pensar en el mundo. (Casa del Libro)